jueves, 24 de abril de 2008

El silencio de los iniciados

o la iniciación por el silencio


la palabra -divina facultad que nos distingue-
puede ser el mas duro obstáculo para los investigadores
de mundos que no han sido nombrados todavía,
de mundos que no pueden ser nombrados todavía
de seres y procesos que esperan pacientemente para poderse expresar
y en las tradiciones espirituales se menciona como un requisito
el silencio

en el aikido, en la religión católica, en la alquimia, en las sociedades secretas, en general en donde el ser humano busca perfeccionarse se le exige un control consciente y profundo de lo que crea con la voz


¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito. -Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...